El fin de la investigación con los
chimpancés
por los derechos de nuestros amigos sin voz.
EE UU pone fin al uso en laboratorio de estos grandes simios que
comparten con los humanos el 99% del ADN, bostezan y tienen también la crisis
«de los 40». Los 50 ejemplares que tienen, irán a un santuario.
El hombre y el chimpancé comparten el 99% de sus genes. Eso
quizá explique numerosas similitudes entre ellos y los humanos, como que
también sufren la crisis de la mediana edad –al igual que la crisis de los 40
en los humanos–, que disfrutan con desafíos mentales o que también bostecen por
contagio de las crías en el caso de los ejemplares jóvenes. Pero la similitud
del ADN se sabe desde hace 10 años y, sin embargo, eso no impedía que se
siguieran utilizando para investigación médica en Estados Unidos. Al menos,
hasta la fecha... Ayer, desde los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE UU
se anunció el fin del uso de chimpancés para investigación médica con la
retirada de los 50 ejemplares que mantenían para ese propósito desde 2013.
«Como resultado de numerosos cambios en los últimos años y
de la reducción significativa de la demanda de chimpancés para investigación
biomédica apoyada por los NIH, está claro que hemos llegado a un punto de
inflexión», explicó el director de los institutos, Francis Collins, vía carta
recogida por Efe. Por tanto, «con efecto inmediato, los NIH no mantendrán más
la colonia de 50 chimpancés para investigación futura», anunció Collins.
Esos 50 chimpancés en poder de los NIH, la agencia federal
de investigación médica de EE UU, serán enviados gradualmente a un refugio en
Keithville (Luisiana). En la carta, Collins precisó que esta decisión afecta
exclusivamente a los chimpancés y que «la investigación con otros primates no
humanos seguirá siendo valorada, apoyada y llevada a cabo por los NIH». En
junio de 2013, los NIH redujeron de manera sustancial el uso de chimpancés para
investigación médica y decidieron mantener únicamente a 50 ejemplares de los
360 que tenían entonces. También «desde hace dos años, los chimpancés que salían
del laboratorio y se mandaban a un santuario ya no podían volver al
laboratorio, lo que se venía haciendo y salía muy rentable a las
empresas,porque no tenían que pagar ni por el santuario que abonaba el país ni
por la manutención de los chimpancés entre investigación e investigación»,
explica a este periódico Pedro Pozas, director ejecutivo del Proyecto Gran
Simio, que valora «muy positivamente la noticia».
La decisión de EE UU se produjo después de numerosas
presiones por parte de grupos de protección de los animales y un reporte del
Instituto de Medicina que aconsejaba el fin de la investigación con chimpancés.
Además, el pasado junio, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU declaró
a los chimpancés en cautiverio como especie en peligro de extinción. «No
sabemos realmente en cuántos países se sigue utilizando a los chimpancés en
investigaciones. En Rusia, por ejemplo, está permitido pero no facilitan los
datos, en China creo que también. Pero es casi mejor decir en qué países está
regulado: en España, Austria, Holanda, Reino unido, Nueva Zelanda y Australia
está prohibido. En Europa no hay ningún país experimentando con grandes simios.
En España hace tres años se prohibió su empleo, aunque no había constancia de
que alguna empresa lo estuviera haciendo, pero se prohibió por Real Decreto»,
recuerda Pozas. En concreto, ese año fuimos el segundo país, tras Dinamarca, en
crear una transposición a la legislación española de una directiva europea por
la que se prohibía experimentar con grandes primates.
«Están en su Edad de Piedra»
«Los chimpancés tienen numerosas capacidades cognitivas
similares a las nuestras. Cada vez hay más estudios que dicen que los
chimpancés están en su edad de piedra. Así, ya se ha demostrado que cascan
nueces con un yunque y un martillo y también con troncos caídos y palos si no
encuentran piedras. En Senegal hay chimpancés viviendo ya en cuevas para evitar
el calor y los mosquitos. Es decir, están pasando por el mismo proceso
evolutivo que pasamo nosotros hace miles de años». Y, sin embargo, «se les ha
estado usando todo el tiempo en los laboratorios hasta que morían o se volvían
locos, algunos desde su nacimiento viviendo en jaulas pequeñas, aislados...»,
denuncia el director ejecutivo de Proyecto Gran Simio, organización que acaba
de lanzar recientemente una campaña internacional para
pedir a la Unesco que los grandes simios (bonobos, orangutanes, chimpancés y
gorilas) sean declarados Patrimonios Vivos de la Humanidad.
fuentes:larazónes, elmundo
por los derechos de nuestros amigos sin voz.
PatoAlf. Frente de
Liberación Animal MDP, Argentina.
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