Cuando McDonald’s cerro sus tiendas en Bolivia
El Rechazo de la población boliviana a Mc Donald’s fué un buen ejemplo a seguir para el resto del mundo (2002) decían las noticias....Es lamentable que no fuera así, nuestros países
no siguieron el ejemplo de los Bolivianos que prefieren una comida
preparada por ellos, más sana antes que la comida fast food. Al contrario, hoy sigo viendo como se promociona a estas corporaciones que se escudan en
sus “Fundaciones” de ayuda a los niños, sólo para justificar su
negocio y seguir en el mercado a costa de la Explotación Animal.
Recordemos que paso en Bolivia
En 2002 y después de cinco años en el país, la cadena de hamburguesas decidió cerrar sus ocho sucursales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz
En 2002 y después de cinco años en el país, la cadena de hamburguesas decidió cerrar sus ocho sucursales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz
La población boliviana no da tanto crédito a la
publicidad y ni a la preparación de los alimentos rápida, como la de los
Estados Unidos. Las bolivianas y bolivianos, simplemente, no confían en los
alimentos preparados en tan breve tiempo.
El sesenta por ciento de la población es constituida
por indígenas, que prefiere no cambiar su alimentación sana, ellos no ven razón
para su gastar dinero en un lugar como McDonald’s. A pesar de ofrecer precios
atractivos, la cadena McDonald’s no logró convencer a la gente Boliviana para
que consuman sus BigMacs, McNuggets o McRibs. La boliviana Esther Choque, explica mientras
esperaba un autobús en frente de una de las sucursales cerradas de McDonald:
"Lo más cerca que llegué de este restaurante fue un día que estaba
lloviendo y subí sus gradas para mantenerme seca. Pero los empleados me
increparon, diciéndome que yo estaba ensuciando el restaurante. Por mí, se
puede ir de una vez de Bolivia”.
La cadena de 'comida rápida' permaneció en Bolivia
durante una década, operando con pérdidas anuales. Ocho restaurantes de la red de "comida
rápida", ubicados en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de La
Sierra, presuntamente operaban con pérdidas anuales. Después de 14 años en el
país, los restaurantes fueron cerrados uno tras otro, hasta desaparecer.
Un profundo rechazo cultural
El cierre de McDonald’s en de Bolivia ha sido tan
significativo que fue decidido filmar un documental llamado "¿Por qué
McDonald quebró en Bolivia?", presentando testimonios de cocineros,
nutricionistas, educadores e historiadores expresando que para ellos comida
ofrecida por ofrecida por McDonald (y su proceso de elaboración), es una
realidad repugnante. El rechazo no se basa necesariamente en el sabor o
el tipo de alimento, más bien es un rechazo al sistema "fast food".
Viene de la forma en que los bolivianos valoran la calidad de los alimentos que
ingieren. El tiempo de preparación de la "comida rápida" sirve como
un tipo de advertencia para ellos. La gente boliviana prefiere a comida local y
quieren saber si fuera preparada adecuadamente. Esta lógica boliviana evita el tipo de procesamiento
de la carne utilizado por varias cadenas de "comida rápida'' como
McDonald’s.
¿Sabía que el McRib se procesa con 70
ingredientes diferentes, incluyendo azodicarbonamida, la misma substancia para
blanquear utilizada en la producción de espuma y plástico? McRib está
constituido por mezclas de tripas, corazón y estómago. Las proteínas se extraen
de la mezcla de esos componentes, con carne de cerdo, lo que facilita su moldeo
en las fábricas. A pesar de que se vende como costilla, no hay nada de costilla
en la mezcla.
fuente: adital
fuente: adital
Documental sobre Mc Donald y sus efectos en la salud.
7 razones para no comer en Mc Donald´s:
por Lauren Kelley.
McDonald’s, la cadena trasnacional de restaurantes de
comida rápida más extendida y posiblemente frecuentada del mundo, también es,
paradójicamente, una de las menos queridas, sobre todo por lo que representa,
una suerte de síntesis de los peores efectos de un sistema que persigue la
ganancia económica a cualquier costo, arrasando en su paso lo mismo con
derechos laborales que con inmuebles de valor histórico e incluso la salud de
sus clientes.
1. Pide a sus empleados trabajar en Día de Gracias y
Navidad sin pagar tiempo extra
Las políticas labores de McDonald’s son una buena
parte de sus ganancias: escamoteando a sus trabajadores derechos que de alguna
manera se traducen en costos para la empresa. Por ejemplo, el pago extra que
estos deberían tener en fechas especiales como Navidad o Día de Gracias (en el
caso de Estados Unidos), y el cual evaden asegurado que los trabajadores van a
laborar esos días voluntariamente, por lo cual no hay por qué pagar tiempo
extra.
2. Los trabajadores no reciben un salario justo
Marx aseguraba que el capitalismo se sostiene de la
plusvalía: ese margen imposible de cerrar que existe entre el tiempo que una
persona dedica a un trabajo y el pago que esta recibe por dicha actividad.
Sin embargo, aun en este contexto los niveles de
explotación pueden ser francamente injustos. En el caso de McDonald’s, se
calcula que el empleado promedio tendría que trabajar 1 millón de horas —poco
más de un siglo— para ganar tanto como un CEO de la empresa gana en 1 año (8.75
millones de dólares).
3. Su publicidad es “horrible y depredadora”
El Center for Science in the Public Interest realizó
un estudio en el que concluyó que la publicidad de McDonald’s tiene serios
efectos sobre la mente de los niños, aprovechándose de la poca experiencia de
su entendimiento para convertirlos en clientes cautivos, presas de sus productos desde edades tempranas.
4. Su ensalada tiene más calorías que una
hamburguesa con papas fritas
Aparentando incluir en su menú alternativas
saludables, McDonald’s introdujo una ensalada César que tenía más contenido
calórico que una de sus hamburguesas y una ración de papas fritas, juntas: 425
calorías y 21.4 gramos de grasa contra 253 calorías y 7.7g de grasa de una
hamburguesa común y 459 calorías y 16.7g de grasa añadiendo a esta una porción
de papas fritas.
5. Sus hamburguesas no se descomponen
Hace un par de años Sally Davies, artista residente
en Manhattan, hizo el experimento de dejar una hamburguesa de McDonald’s
durante 6 meses a la intemperie: sorprendentemente, esta nunca entró en proceso
de descomposición. Se trató de The Happy Meal Project.
6. McDonald’s ha usado este limo por años
Esta desagradable sustancia es uno de los
ingredientes más usados por McDonald’s. Conocido como “pink slime”, “limo
rosa”, se le destina sobre todo a los nuggets de pollo. En Estados Unidos y el
Reino Unido se le considera ilegal para consumo humano.
7. McDonald’s está por todos lados
En Estados Unidos, la única zona donde puedes
conducir por más de 100 millas (160 km) sin encontrar un restaurante McDonald’s
es el desierto en la frontera de Oregon y Nevada, un fenómeno que si bien no en
las mismas proporciones, se repite en casi todos los países del mundo, en un
proceso de uniformidad gastronómica —con la peor alternativa posible, además—
que amenaza la distinción cultural que identifica cada país, ciudad, región,
etc.
PatoAlf. Frente de Liberación Animal MDP, Argentina.
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